REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

PODER JUDICIAL
Juzgado Octavo de Primera Instancia en lo Civil, Mercantil, Tránsito y Bancario de la Circunscripción Judicial del Área Metropolitana de Caracas.
Caracas, 10 de Diciembre de 2010
200º y 151º

ASUNTO: AP11-V-2009-000595
PARTE ACTORA: Banco de Venezuela, S.A., Banco Universal, instituto bancario domiciliado en Caracas, constituido originalmente por ante el Juzgado de Primera Instancia en lo Civil del Distrito Federal, en el tercer trimestre de 1890, bajo el No.33, folio 36 vto.del Libro Protocolo Duplicado, inscrito en el Registro de Comercio del Distrito Federal, el día 2 de septiembre de 1890, bajo el No. 56, siendo su última reforma inscrita en el Registro Mercantil Segundo de la Circunscripción Judicial del Distrito Capital y Estado Miranda, el 13 de octubre de 2003, bajo el Nº 05, Tomo 146-A-Sgdo
APODERADO
JUDICIAL: Gustavo Adolfo Morantes Russian, Jaime Morantes Cardenas y Rodolfo Wallis Corao, abogados en ejercicio, e inscritos en el Instituto de Previsión Social del Abogado bajo los Nos. 50.734, 1.057 y 24.799 respectivamente.
PARTE
DEMANDADA: Ingenieria Cariveca, C.A domiciliada en Caracas e inscrita en el Registro Mercantil Quinto de la Circunscripción Judicial del Distrito Federal y Estado Miranda, el 23 de octubre de 2003, bajo el Nº 33, tomo 827-A. en la persona de su representante el ciudadano Boris Timar Carvallo Valencia, venezolano, mayor de edad, titular de la cédula de identidad Nº 6.352.069.

APODERADO
JUDICIAL: No constituyo apoderado alguno.-

MOTIVO: Cobro de Bolívares.

Se inicia el presente procedimiento mediante escrito presentado en fecha dieciocho (18) de Mayo de Dos Mil Nueve (2009), por el ciudadano Gustavo Adolfo Morantes Russian, abogado en ejercicio, inscrito en el Instituto de Previsión Social del Abogado bajo el Nº 50.734, actuando en su carácter de apoderado judicial de Banco de Venezuela, S.A., Banco Universal, contra Ingenieria Cariveca, C.A por Cobro de Bolívares, fundamentado en los artículos 527 y 529 siguientes 544, 545 y 547 del Código de Comercio ; artículos 1264 y 1266 del Código Civil y los artículos 338 del Código de Procedimiento Civil.
El Tribunal a los fines de proveer sobre esta causa, hace las siguientes observaciones:
Artículo 267: “Toda instancia se extingue por el transcurso de un año sin haberse ejecutado ningún acto de procedimiento de las partes. La inactividad del Juez después de vista la causa, no producirá la perención.


Por su parte, la norma contenida en el artículo 269 ejusdem, establece lo que sigue:

Artículo 269. “La perención se verifica de derecho y no es renunciable por las partes. Puede declararse de oficio por el Tribunal y la sentencia que la declare, en cualquiera de los casos del artículo 267, es apelable libremente”.

Esta Juzgadora observa que, en concordancia con lo establecido en el Código de Procedimiento Civil, la Perención se consuma una vez que se dan los supuestos establecidos taxativamente en la norma que prevé el artículo 267 ejusdem, antes citado.

El Tratadista Patrio Dr. Ricardo Henríquez La Roche, ha sostenido en este sentido que, un proceso puede también extinguirse anormalmente, no por actos, sino por omisión de las partes, produciéndose la perención de la instancia, que no es mas que la extinción del proceso que se produce por la no realización de actos de impulso procesal y que constituye la regulación legal de la situación anómala en que cae el proceso al detenerse excesivamente. El instituto de la perención de la instancia se apoya en dos distintos motivos: por una parte, la presunta intención de las partes de abandonar el proceso, que se muestra en la omisión de todo acto de impulso y; por la otra, el interés público de evitar la pendencia indefinida de los procesos por el peligro que esto conlleva para la seguridad jurídica. Después de un período de inactividad procesal prolongado, el estado entiende liberar a sus propios Órganos de la necesidad de proveer las demandas y de todas las actividades derivadas de la existencia de una relación procesal.

La Sala de Casación Civil del Tribunal Supremo de Justicia, en Sentencia N° 156 de fecha diez (10) de agosto del año 2.000, expresó:

“...La perención de la instancia es el efecto procesal extintivo del procedimiento, causado por la inactividad de las partes durante el plazo determinado en los ordinales del artículo 267 del Código de Procedimiento Civil. Este instituto es, por tanto, de orden público, verificable de derecho y no renunciable por convenio entre las partes, y puede declararse aun de oficio por el tribunal, todo lo cual resalta su carácter imperativo...”

Es así como la misma Sala, en la sentencia N° 211 de fecha veintiuno (21) de Junio del año 2.000, estableció que:

“...La regla general en materia de perención, expresa que el sólo transcurso del tiempo, sin que las partes hubiesen realizado actuaciones que demuestren su propósito de mantener el necesario impulso procesal, origina la perención y se verifica de derecho y puede declararse de oficio, como lo prevé el artículo 269 del Código de Procedimiento Civil...”.


Establecido previamente lo anterior, se procedió a realizar un minucioso examen a las actas que integran este expediente, y se evidencia que en fecha 17 de Junio de 2009, este Tribunal admitió la presente demanda ordenando la citación de la parte demandada Sociedad Mercantil Ingenieria Cariveca, C.A En la persona de su representante el ciudadano Boris Timar Carvallo Valencia,
En fecha 30 de Junio de 2009 se libró compulsa de citación a la parte demandada, y posteriormente en fecha 9 de Julio del mismo año el alguacil de este Despacho, ciudadano Harold G. Domínguez R. consignó diligencia en donde expone no haber logrado la citación de la parte demandada, siendo que la parte actora hasta la presente fecha no impulsó la citación de la parte demanda, y en virtud de que transcurrió más de un (01) sin que se haya ejecutado ningún acto de procedimiento a los fines de impulsar la continuación de la causa a objeto de trabar la litis, ya que es deber de las partes impulsar el proceso en cualquier estado o grado de la causa, es por que se considera perimida la instancia y Así se decide.
Resulta evidente que, los hechos supra descritos, se subsumen perfectamente en la norma contenida en el artículo 267 del Código de Procedimiento Civil, antes transcrito, al haber transcurrido, suficientemente, el lapso legal para que se produzca la perención de la instancia, y así lo puede declarar el Tribunal por imperativo de la norma contenida en el artículo 269 ejusdem. Así se declara.
En conclusión de todo lo antes expuesto, resulta forzoso a este Juzgador declarar perecida la instancia en este juicio, tenor de lo previsto en el articulado supra citado. Así se decide.
- D ISPOSITIVA -
Por las razones expuestas, este Juzgado Octavo de Primera Instancia en lo Civil, Mercantil y del Tránsito de la Circunscripción Judicial del Área Metropolitana de Caracas, administrando justicia en nombre de la República Bolivariana de Venezuela y por autoridad de la Ley se declara PERIMIDA LA INSTANCIA y extinguido el proceso que, por Cobro de Bolívares que sigue Banco de Venezuela, S.A., Banco Universal, contra Ingenieria Cariveca, C.A.

PUBLIQUESE Y REGISTRESE

Dada, firmada y sellada en la Sala de Despacho del Juzgado Octavo de Primera Instancia en lo Civil Mercantil, del Tránsito y Bancario de la Circunscripción Judicial del Área Metropolitana de Caracas. En la Ciudad de Caracas, a los diez (10) días del mes de Diciembre de 2010. 200º y 151º.
La Juez Temporal,

Abg. Diocelis Pérez Barreto

La Secretaria Temporal

Abg. Sonia Carrizo
En esta misma fecha, siendo las 2:24 PM, previo el cumplimiento de las formalidades de Ley, se publicó y registró la anterior sentencia, dejándose en la Unidad de Archivo la copia certificada a la cual hace referencia el artículo 248 de Código de Procedimiento Civil.
La Secretaria Temporal

Abg. Sonia Carrizo




Asunto: AP11-V-2009-000595